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18 diciembre 2023

Portugalete, breve historia de la Villa Marinera

 

Situada en la margen izquierda de la ría del Nervión, a escasos 13 kilómetros de Bilbao, Portugalete es una villa marinera con una dilatada trayectoria histórica, muy marcada por su pasado portuario, de ahí que su nombre venga a significar las riberas del puerto, y por el cultivo de las viñas que crecían en sus laderas para fabricar el txacolí. A esta segunda actividad debe Portugalete el sobrenombre de Villa Jarrillera, ya que se tenía la costumbre de servir el tradicional vino vasco en pequeñas jarras de barro. Portugalete, que además es Noble Villa, tiene entre otros honores el de ser parte del camino de Santiago del Norte, poseer el único casco antiguo de piedra de la margen izquierda de la ría del Nervión y contar en su territorio con un monumento Patrimonio de la Humanidad, el famoso Puente Colgante.

 

Un galeón antiguo en la ría del Nervión, al fondo el Puente Colgante
Portugalete, la Villa Marinera


 Fundación de Portugalete

Como todo pueblo que tiene detrás una larga tradición, y Portugalete ya cumplió setecientos años en 2022, no siempre es fácil distinguir lo que realmente son hechos históricos de lo que pertenece al mundo de la fabulación y la leyenda. Sin embargo, y aunque en esta localidad vizcaína, ya existía un asentamiento en el que vivían gentes dedicadas a los oficios de mar, se tiene como fecha fundacional de Portugalete el año de 1322, cuando María Díaz de Haro, señora de Vizcaya, otorgó a la localidad la Carta Puebla que hacía beneficiarios a los vecinos de una serie de privilegios sobre pesca, transporte y comercio de hierro y lana. Este importante documento se perdió años más tarde, con lo que tuvo que ser ratificado en 1432 por Juan II de Castilla.

 

 Portugalete, 700 años de historia

Ayuntamiento de Portugalete

 

Desarrollo de la Villa

Los siglos XIV y XV estuvieron marcados por el desarrollo económico de Portugalete y por la implicación de la familia Salazar en las guerras banderizas, en las que distintos bandos de la nobleza se disputaban el control de las regiones vascas occidentales. Isabel la Católica medió para poner fin a estas rivalidades y visitó la Villa en 1483, fecha en la que confirmó el Fuero de Portugalete.

La expansión de la localidad continuó gracias al comercio, ya que la Villa era considerada antepuerto de Bilbao y principal sitio de salida de la lana de Castilla hacia Flandes. Este creciente auge tuvo otra importante consecuencia para Portugalete, la construcción de una basílica, cuyas obras comenzaron en 1480 sobre un templo original mandado levantar por María Díaz de Haro en la Carta Puebla de 1322. A pesar del paso del tiempo y después haber sufrido significativas vicisitudes, como fue la caída del campanario durante la última guerra carlista en 1873, la basílica de Santa María ha conseguido llegar hasta nuestros días convertida en Monumento Histórico-Artístico desde 1984.

 

Casa torre de la familia Salazar y basílica de Santa María, siglo XV
Casa torre de Salazar y basílica de Santa María

 

Expansión territorial e industrialización

Prueba de la dinamización de Portugalete fue su extensión hacia los límites del vecino municipio de Santurce a principios del siglo XIX, y la llegada de una nueva burguesía que veía en la Villa su lugar de residencia durante los meses de verano, ya que Portugalete contaba en esa época con una playa y un famoso balneario.

Pero esta salida de la ría hacia el mar constituía un peligro para los barcos, ya que en la desembocadura se encontraba la famosa y temida barra de Portugalete, un banco de arena móvil que dificultaba la navegación haciéndola a veces imposible. Este problema se solventó en 1877 con la creación del Muelle de hierro, vigente en la actualidad, por parte del ingeniero de caminos, canales y puertos Evaristo Churruca.

El nuevo muelle fue decisivo para la mejora del tráfico marítimo en esta zona, lo que fomentó la llegada del ferrocarril Bilbao-Portugalete, inaugurado en 1888 por la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena. Este se convirtió en un elemento imprescindible para comercializar toda la producción de las industrias que habían crecido en las márgenes de la ría.

 

Visión de Portugalete a lo largo de la ría del Nervión, sobre ella el puente colgante
Puerto y paseo de la ría

 

1893, el hito del Puente Colgante

Si hay un monumento importante en Portugalete, ese es sin ningún tipo de dudas el Puente Colgante. Llamado oficialmente Puente Bizkaia, y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 13 de julio de 2006, el Puente Colgante es realmente un transbordador de hierro que une ambas márgenes de la ría del Nervión a la altura de los municipios de Portugalete y Getxo.

Su construcción nació de la necesidad de comunicar los dos lados de la ría sin restringir el gran tráfico marítimo que tenía Bilbao en aquella época, y para eso se ideó esta enorme estructura de hierro que tardó tres años en ser levantada, de 1890 a 1893, siendo su principal diseñador el arquitecto e ingeniero vasco Alberto Palacios.

Más de 100 años tiene este ingenioso puente, que ha sido inspiración de otros muchos a lo largo de todo el mundo, y que hoy en día sigue teniendo la funcionalidad para la que fue construido, convirtiéndose también en una de las principales atracciones turísticas de la comarca. El Puente Colgante es un ente vivo, verdadero corazón de la villa, que tiene su propia historia dentro de la Historia, con momentos destacables como la voladura de su travesaño durante la guerra civil, la importante remodelación acontecida en 2011 y sus cinco cambios de barquillas, que han buscado siempre hacer más cómodo el viaje de los pasajeros sobre la ría.


Plaza del Solar

El Portugalete de los siglos XX y XXI

Con el paso del tiempo Portugalete fue perdiendo su histórica importancia marítima, pasando el peso de la misma a la cercana ciudad de Bilbao. Este hecho, unido a la ausencia de industrias en su suelo hizo que la Villa se convirtiera fundamentalmente en ciudad de acogida para los ciudadanos que, venidos de otros lugares de España, encontraban trabajo en las incipientes fábricas que proliferaban a lo largo y ancho del denominado Gran Bilbao. La playa de Portugalete quedó convertida en el vertedero de los residuos industriales que bajaban por la ría, desapareciendo a mediados del siglo XX y siendo sustituida por una de las actuales piscinas municipales con que cuenta la ciudad.

Importante etapa dentro del Camino de Santiago del Norte, Portugalete es hoy en día un referente turístico en la comarca del Gran Bilbao. El Puente Colgante, el casco antiguo, su cercanía con la capital, a la que unen las tres estaciones de metro; Abatxolo, Portugalete y Peñota, hacen que los visitantes aumenten año tras año y que el interés por conocer esta localidad sea cada vez mayor. 

Calle empinada del casco histórico de Portugalete, al fondo el Puente Colgante
Casco histórico

 


04 diciembre 2023

Portugalete, el mirador sobre la ría del Nervión


Portugalete es uno de los principales núcleos urbanos de la margen izquierda de la ría del Nervión. Situada en la provincia de Bizkaia, a poco más de 10 kilómetros de la capital, Bilbao, es una ciudad que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos sin olvidar su pasado marinero, industrial, noble y burgués. Toda esta mezcla es Portugalete, la villa que, sin ser muy extensa, tiene la fortuna de contar en su territorio con dos Patrimonios de la Unesco, el Camino de Santiago del Norte y el Puente de Bizkaia, más conocido como Puente Colgante.
 

 

Paseo de la ría de Portugalete, en primer plano las letras, al fondo el Puente Colgante
Paseo de la ría, al fondo el Puente Colgante

 

El pasado medieval de la Villa

Además de marinera, Portugalete es una villa medieval que posee un Casco Histórico declarado Conjunto Monumental en 1996. De cuestas empinadas y pavimento empedrado, sus principales calles son Santa María, Coscojales, donde se encuentra la hornacina que alberga la Virgen de la Guía, y Víctor Chávarri, popularmente llamada calle del Medio.

En esta calle, la del Medio, se encuentran el palacio renacentista de la familia Salazar-Galindo, la casa donde nació el arquitecto Víctor Chávarri y el palacio barroco de la familia Sota. Muy cerca está la plaza de la Ranchería, que parece debe su nombre al rancho que allí se repartía a los soldados del antiguo cuartel militar ahí mismo situado.

El casco histórico de Portugalete cuenta también con la Casa Torre de Salazar que, construida en el siglo XV, perteneció al linaje de los Salazar en Portugalete. El edificio cumplió funciones defensivas, residenciales y fue prisión de su propio dueño. El paso del tiempo y la desidia lo dejaron en ruinas, y tras ser comprado y restaurado por el ayuntamiento se ha convertido en museo y sala de exposiciones.

 

Convento de las Clarisas, actual centro cultural de Portugalete
Convento de las Clarisas, actual centro cultural

Y la joya del Casco Histórico es sin duda la Basílica de Santa María. Construida a finales del siglo XV, la actual construcción vino a sustituir a la primera iglesia que mandó levantar María Díaz de Haro, fundadora de la Villa en 1322, y de la que solo se conserva la imagen de la Virgen María que preside el Retablo Mayor. En las naves laterales hay diferentes capillas que pertenecen a las familias más importantes de Portugalete, como los Salazar, Coscojales y Ugarte. Santa María es parada obligatoria para los peregrinos que realizan el Camino de Santiago del Norte, uno de los Patrimonios de la Unesco en terrenos de Portugalete

Ya metidos en el siglo XVII, se levantó el convento de Las Clarisas, que si bien en el momento de su constitución en 1614, se le consideraba extramuros de la Villa, con la expansión urbanística de Portugalete ha quedado prácticamente integrado en el Casco Histórico. Fue fundado en honor a Santa Clara por un grupo de monjas llegadas desde Orduña y, después de varios acontecimientos que dañaron el edificio barroco, lo adquirió el ayuntamiento para convertirlo en el actual Centro de Cultura de la Villa.

 

Fuente:Video Turismo Ayuntamiento de Portugalete (Castellano)

 

 La Revolución Industrial como motor de Portugalete

Si hay un momento en la Historia que ha marcado para siempre la fisionomía de Portugalete, ese es sin duda el siglo XIX con la llegada de la Revolución Industrial. Esta época, en la que proliferaron las fábricas y el comercio a lo largo de la ría del Nervión, encumbró a Portugalete con la construcción del que fue el primer transbordador de hierro, el Puente Colgante, llamado ahora oficialmente Puente de Bizkaia. La obra, inaugurada en 1893, fue creada por Alberto Palacios y vino a solucionar el problema de comunicación que había entre las dos márgenes de la ría sin afectar al potente tráfico marítimo.

El Puente Colgante, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2006, es una increíble estructura de hierro que consta de cuatro torres de 62 metros de altura que sujetan la viga de 160 metros de longitud de la que pende la barquilla transportadora de coches y viajeros. El Puente Colgante sigue a día de hoy plenamente operativo, cumpliendo el mismo cometido para el que fue construido hace más de 125 años.

 

Plaza del Solar, Ayuntamiento y monumento a Víctor Chávarri
Portugalete, Villa marinera, medieval e industrial
 

De esa misma época data el Muelle de Hierro diseñado por Evaristo Churruca. Se empezó a construir en 1881 y se terminó en 1887, viniendo a solventar el problema que constituía la temida barra de arena móvil de Portugalete, la cual ocasionaba numerosos accidentes y naufragios entre los barcos que surcaban la ría en aquellos tiempos. Esta construcción, de unos 800 metros de longitud hizo que el puerto de Bilbao se convirtiera en uno de los más seguros de España y además favoreció la llegada del ferrocarril a la Villa en 1888. Como dato curioso hay que decir que la antigua estación de tren, edificada sobre terrenos ganados al mar, alberga en la actualidad la oficina de turismo de Portugalete.

Todos estos hechos, unidos a la existencia de una playa y un famoso balneario, por desgracia desaparecidos a mediados del siglo XX, hicieron de Portugalete una ciudad de veraneo para la incipiente burguesía vizcaína, que levantó los bonitos palacios que aún se conservan a lo largo del Muelle de Churruca. Esta misma burguesía fue la que dio pie a crear en 1913 el parque del Doctor Areilza, conocido popularmente como Parque de los Monos, un pequeño jardín botánico sobre el acantilado en el que rompían las olas del mar.

 

El Portugalete actual no olvida sus tradiciones

Como unión de todos los portugalujos, de los que fueron, y de los que son, está la Plaza del Solar, donde se levanta el Ayuntamiento, un edificio neoclásico de 1883. Junto a él, la estatua de Victor Chávarri, principal impulsor de la industrialización vizcaína, y el kiosko de la música, que inaugurado en 1912 sigue siendo lugar de reunión alrededor a la Banda Municipal. La Plaza del Solar es también lugar de venta de frutas y verduras, ya que en ella se celebra dos veces por semana el tradicional mercado de aldeanas.

Siguiendo la ría hacia el vecino municipio de Sestao, en dirección contraria a la desembocadura, se encuentra uno de los edificios que dan forma al nuevo Portugalete, el museo de la industria Rialia. Este se construyó con la idea de difundir los cambios que la industrialización propia de los siglos XIX y XX ocasionó en toda la comarca.  Y más adelante el parque de Azeta, nuevo pulmón verde de la localidad, que con su ascensor panorámico y la pasarela que recuerda a un cargador de mineral, se ha constituido como uno de los mejores miradores de la Villa.

 

Museo Rialia en un momento de fiestas de Portugalete
El museo Rialia en un momento festivo 
 
 
No se puede terminar de hablar de Portugalete sin mencionar su faceta festiva, en la que confluyen ritos, tradiciones, creencias y nuevas incorporaciones. Uno de los momentos más esperados por los portugalujos es la celebración de la Virgen de la Guía el 1 de julio. Esta fiesta tiene un marcado carácter marinero, que queda reflejado en la procesión que en su honor se lleva a cabo a lo largo de la ría. En el mes de agosto, entorno al día 16, tienen lugar los festejos que recuerdan a San Roque, patrón de la Villa, peregrino medieval y sanador de pestes y epidemias. Con el paso del tiempo se han ido añadiendo otras fiestas al calendario de Portugalete, así alrededor del 25 de julio tiene lugar el Festival Internacional de Folklore, más relacionado con la cultura que con la fiesta propiamente dicha, y que cuenta ya con una trayectoria de más de 40 años, en él se congregan gran número de bailarines procedentes de todos los rincones del mundo, dando la oportunidad a Portugalete de mostrar la ciudad de acogida que es.